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El Ickabog. Capítulo 9: La Historia del Pastor.

Esta es una traducción de The Ickabog por J.K. Rowling. Puedes leer el original aquí. Agradecimiento a Edwin Herrera por la traducción de este capítulo. Este será el último capítulo que se traducirá, pues la traducción oficial ya se encuentra en la página oficial. “Su Majestad,” dijo Herringbone, apresurándose hacia el rey Fred, quien recién se había levantado del trono. “Hay un pastor que viene de las Marshlands a hacerle una petición, señor. Llega un poco tarde - podría mandarlo de regreso, si su Majestad desea ir a almorzar.”  “¡Un Marshlandez!” dijo Spittleworth, agitando su pañuelo perfumado debajo de su nariz. “¡Imagínese, señor!”  “Qué impertinencia, llegar tarde con el rey,” dijo Flapoon.  “No,” dijo Fred, después de dudar brevemente. “No - si el pobre hombre ha viajado tan lejos, deberíamos verlo. Déjenlo entrar, Herringbone.”  El Asesor en Jefe estaba maravillado ante esa nueva evidencia de un nuevo, amable, y considerado rey, y se apresuró hacia las puert...

El Ickabog. Capítulo 8: El Día de Petición.

Esta es una traducción de The Ickabog por J.K. Rowling. Puedes leer el original en inglés aquí . Egoísta, vanidoso y cruel. Egoísta, vanidoso y cruel. Las palabras hicieron eco en la mente del rey mientras se ponía su gorro de dormir de seda. No era cierto, ¿o sí? A Fred le tomó un largo tiempo conciliar el sueño, y cuando despertó por la mañana, se sentía aun peor. Decidió que quería hacer algo amable, y lo primero que se le ocurrió fue recompensar al hijo de Beamish, quien lo había defendido de aquella desagradable pequeña. Así que tomó un pequeño medallón que usualmente colgaba alrededor del cuello de su perro de caza favorito, pidió a la doncella que lo atara a un listón y convocó a los Beamish al palacio. Bert, a quien su madre había sacado de clase y vestido rápidamente con un traje de terciopelo azul, estaba mudo de asombro en presencia del rey. Entretenido, Fred pasó varios minutos hablando al niño con amabilidad, mientras que sus padres parecían estallar de orgul...

El Ickabog. Capítulo 7: Lord Spittleworth Cuenta Cuentos

Esta es una traducción de The Ickabog por J.K. Rowling. Puedes leer el original en inglés aquí . Agradecimiento a Cyntia EMM por la traducción de este capítulo. Esa noche, los dos lords cenaron, como siempre, con el Rey Fred. Después de una ostentosa comida de venado de Baronstown, acompañado por el mejor vino de Jeroboam, seguido por una selección de quesos de Kurdsburg y algunas ligeras ​Cunas de Hadas de la señora Beamish, Lord Spittleworth decidió que el momento había llegado. Aclaró su garganta, y dijo: “Espero, Su Majestad, que no fuese molestado por esa desagradable pelea entre los niños en el jardín esta tarde.” “¿Pelea?” repitió el Rey Fred, quien había estado hablando con su sastre sobre el diseño de una nueva capa, y por lo tanto no había escuchado nada. “¿Qué pelea?” “Oh cielos... creí que Su Majestad sabía,” dijo Lord Spittleworth, pretendiendo estar sorprendido. “Quizá Major Beamish pueda contarle todo al respecto.” Pero el Rey Fred estaba más divertido que molesto. “Oh, ...

El Ickabog. Capítulo 6: La Pelea en el Jardín.

Esta es una traducción de The Ickabog por J.K. Rowling. Encuentra el original en inglés aquí . Agradecimiento a Cyntia EMM por la traducción de este capítulo. Había un jardín detrás del palacio donde los pavorreales caminaban, las fuentes salpicaban, y las estatuas de antiguos reyes y reinas montaban guardia. Mientras no jalaran las colas de los pavorreales, saltarán en las fuentes, o treparan a las estatuas, los hijos de los sirvientes del palacio tenían permitido jugar en el jardín después de la escuela. Algunas veces Lady Eslanda, a quien le gustaban los niños, llegaba y hacía cadenas de margaritas con ellos. Pero lo más emocionante de todo era cuando el Rey Fred salía a su balcón y los saludaba, lo que hacía que todos los niños lo aclamaran, se inclinaran, y reverenciaran como sus padres les habían enseñado.  La única ocasión en que los niños callaban, detenían sus juegos de rayuela, y dejaban de fingir que luchaban contra el Ickabog, era cuando los lords Spittleworth y Flapoon...

El Ickabog. Capítulo 5: Daisy Dovetail.

Esta es una traducción de The Ickabog por J.K. Rowling. Encuentra el original en inglés aquí . Durante algunos meses después de la inesperada muerte de la señora Dovetail, los sirvientes del rey se dividieron en dos grupos. El primer grupo susurraba que el Rey Fred era el culpable de su muerte. El segundo prefería creer que había alguna clase de error, y que el rey no podía haber sabido cuan enferma estaba la señora Dovetail, antes de ordenar que ella debía terminar su traje. La señora Beamish, la chef pastelera, pertenecía al segundo grupo. El rey siempre había sido muy agradable con la señora Beamish, algunas veces incluso la había invitado al comedor para felicitarla por algún lote de Delicias de Duques o Caprichos Sin Sentido particularmente exquisito. Estaba segura de que era un hombre amable, generoso y considerado.  “Recuerda mis palabras, alguien olvidó dar un mensaje al rey,” le dijo a su esposo, Major Beamish. “Él nunca haría trabajar a un sirviente enfermo. Sé que se ...

El Ickabog. Capítulo 4: La Casa Silenciosa.

Esta es una traducción de The Ickabog por J.K. Rowling. Encuentra el original en inglés aquí . Agradecimiento a Edwin Herrera por la traducción de este capítulo. La señora Dovetail fue sepultada en el cementerio de la Ciudad Dentro de la Ciudad , donde generaciones de sirvientes de la realeza descansaban en paz. Daisy y su padre permanecieron tomados de la mano, con la mirada fija sobre la tumba, por un largo tiempo. Bert miraba a Daisy mientras su madre llorosa y su padre con expresión sombría lo alejaban lentamente. Bert quería decir algo a su mejor amiga, pero lo que había sucedido era muy enorme y terrible para decirlo con palabras. Bert no podía ni imaginar cómo se sentiría si su madre hubiera desaparecido para siempre siempre dentro de la fría y dura tierra. Cuando todos sus amigos se habían ido, el señor Dovetail quitó de la lápida de la señora Dovetail, la guirnalda púrpura que había mandado el rey, y en su lugar colocó el pequeño ramo de camp...

El Ickabog. Capítulo 3: Muerte de una Costurera.

Esta es una traducción de The Ickabog por J.K. Rowling. Encuentra el original en inglés aquí . Agradecimiento a Cyntia EMM por la traducción de este capítulo. Los Beamish y los Dovetail vivían en un lugar llamado la Ciudad Dentro de la Ciudad . Esta era la parte de Chouxville donde todas las personas que trabajaban para el Rey Fred tenían casas. Jardineros, cocineros, sastres, pajes, costureras, albañiles, caballerizos, carpinteros, lacayos y doncellas: todos ellos ocupaban pequeñas cabañas justo afuera de los terrenos del palacio. La Ciudad Dentro de la Ciudad estaba separada del resto de Chouxville por un alto muro blanco, y las puertas en el muro permanecían abiertas durante el día, para que los residentes pudiesen visitar a sus amigos y familia en el resto de Chouxville, e ir a los mercados. Por la noche, las robustas puertas se cerraban, y todos en la Ciudad Dentro de la Ciudad dormían, como el rey, bajo la protección de la guardia real. Major Beamish, el pad...