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Memorias II

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Sheffield, 16 de septiembre 2015  Mi deseo de la noche anterior se vio realizado cuando al despertar todo parecía más emocionante que atemorizante. Ese día iría a conocer la universidad, la semana de orientación y bienvenida había apenas comenzado. No recuerdo haber estado particularmente nerviosa por aventurarme a lo desconocido, lo cual me sorprende aún ahora. En ese tiempo, no tenía “datos” en el celular ni en México y habiendo recién llegado, no tenía tarjeta SIM británica (ni siquiera sabía cómo comprarla o con cuál compañía). Mis únicas herramientas: capturas de pantalla de la aplicación de mapas y las indicaciones que D me dio para tomar el bus hacia el centro de la ciudad.  Realmente casi no tengo recuerdos específicos de ese día, solo que caminé por los alrededores de la universidad y que participé en una actividad de integración. También fue ese día que conocí a unos cuantos mexicanos que, como yo, iniciaban su maestría.  Lo más especial fue la hora del lunch...

Memorias I

Sheffield, Inglaterra. 15 de septiembre de 2015  Desde el asiento trasero de un taxi (o hackney carriage o black cab , como le llaman a los clásicos taxis negros de Inglaterra) contemplé las calles y avenidas que se desdoblaban ante mí. En aquel primer momento, la ciudad en los que pasaría los siguientes cinco años me pareció oscura, imponente y hasta atemorizante. “¿Qué hago aquí? ¿En qué momento pensé que esto sería buena idea?”, estas dos preguntas comenzaron a revolotear en mi mente. El trayecto a mi hospedaje en lo alto de una colina me pareció eterno. A mi derecha, la fila de casas de fachadas idénticas se extendía hasta donde la curva y las farolas dejaban ver. A mi izquierda solo árboles y la ocasional vista de las luces de la ciudad a través de ellos.  Finalmente, el taxi se detuvo y salí a la noche que anticipaba el otoño. Arrastré las maletas cuesta arriba hasta encontrar la casa que buscaba y toqué el timbre. Un hombre bajo, D, me recibió con una sonrisa y r...

STEMinismo: El futuro es femenino

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Hace unos meses me pidieron colaborar con un proyecto para motivar a niñas y jóvenes a estudiar carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Debía grabar un video contestando algunas preguntas de las cuales dos me hicieron reflexionar y aún lo siguen haciendo: ¿Por qué elegiste tu área de STEM? y ¿Te inspiró alguien o algo a hacerlo? Esa reflexión me llevó a pensar, no solo en mi vida académica, sino sobre todo en el ambiente social y familiar en el que crecí pues creo que ahí se encuentra el secreto del por qué hago lo que hago, profesionalmente hablando.  Gran parte de mis años formativos los estudié en una escuela para mujeres, por lo que me he dado cuenta de que realmente nunca experimenté los estereotipos de género que ahora sé que abundan. Todas éramos y nos sentíamos en igualdad de condiciones: podías ser tan buena como te lo propusieras. En cuanto a mi familia, crecí rodeada de tecnología, estudio y libros. Siendo mis papás estudiantes de posgrado en com...

El Ickabog. Capítulo 9: La Historia del Pastor.

Esta es una traducción de The Ickabog por J.K. Rowling. Puedes leer el original aquí. Agradecimiento a Edwin Herrera por la traducción de este capítulo. Este será el último capítulo que se traducirá, pues la traducción oficial ya se encuentra en la página oficial. “Su Majestad,” dijo Herringbone, apresurándose hacia el rey Fred, quien recién se había levantado del trono. “Hay un pastor que viene de las Marshlands a hacerle una petición, señor. Llega un poco tarde - podría mandarlo de regreso, si su Majestad desea ir a almorzar.”  “¡Un Marshlandez!” dijo Spittleworth, agitando su pañuelo perfumado debajo de su nariz. “¡Imagínese, señor!”  “Qué impertinencia, llegar tarde con el rey,” dijo Flapoon.  “No,” dijo Fred, después de dudar brevemente. “No - si el pobre hombre ha viajado tan lejos, deberíamos verlo. Déjenlo entrar, Herringbone.”  El Asesor en Jefe estaba maravillado ante esa nueva evidencia de un nuevo, amable, y considerado rey, y se apresuró hacia las puert...

El Ickabog. Capítulo 8: El Día de Petición.

Esta es una traducción de The Ickabog por J.K. Rowling. Puedes leer el original en inglés aquí . Egoísta, vanidoso y cruel. Egoísta, vanidoso y cruel. Las palabras hicieron eco en la mente del rey mientras se ponía su gorro de dormir de seda. No era cierto, ¿o sí? A Fred le tomó un largo tiempo conciliar el sueño, y cuando despertó por la mañana, se sentía aun peor. Decidió que quería hacer algo amable, y lo primero que se le ocurrió fue recompensar al hijo de Beamish, quien lo había defendido de aquella desagradable pequeña. Así que tomó un pequeño medallón que usualmente colgaba alrededor del cuello de su perro de caza favorito, pidió a la doncella que lo atara a un listón y convocó a los Beamish al palacio. Bert, a quien su madre había sacado de clase y vestido rápidamente con un traje de terciopelo azul, estaba mudo de asombro en presencia del rey. Entretenido, Fred pasó varios minutos hablando al niño con amabilidad, mientras que sus padres parecían estallar de orgul...

El Ickabog. Capítulo 7: Lord Spittleworth Cuenta Cuentos

Esta es una traducción de The Ickabog por J.K. Rowling. Puedes leer el original en inglés aquí . Agradecimiento a Cyntia EMM por la traducción de este capítulo. Esa noche, los dos lords cenaron, como siempre, con el Rey Fred. Después de una ostentosa comida de venado de Baronstown, acompañado por el mejor vino de Jeroboam, seguido por una selección de quesos de Kurdsburg y algunas ligeras ​Cunas de Hadas de la señora Beamish, Lord Spittleworth decidió que el momento había llegado. Aclaró su garganta, y dijo: “Espero, Su Majestad, que no fuese molestado por esa desagradable pelea entre los niños en el jardín esta tarde.” “¿Pelea?” repitió el Rey Fred, quien había estado hablando con su sastre sobre el diseño de una nueva capa, y por lo tanto no había escuchado nada. “¿Qué pelea?” “Oh cielos... creí que Su Majestad sabía,” dijo Lord Spittleworth, pretendiendo estar sorprendido. “Quizá Major Beamish pueda contarle todo al respecto.” Pero el Rey Fred estaba más divertido que molesto. “Oh, ...

El Ickabog. Capítulo 6: La Pelea en el Jardín.

Esta es una traducción de The Ickabog por J.K. Rowling. Encuentra el original en inglés aquí . Agradecimiento a Cyntia EMM por la traducción de este capítulo. Había un jardín detrás del palacio donde los pavorreales caminaban, las fuentes salpicaban, y las estatuas de antiguos reyes y reinas montaban guardia. Mientras no jalaran las colas de los pavorreales, saltarán en las fuentes, o treparan a las estatuas, los hijos de los sirvientes del palacio tenían permitido jugar en el jardín después de la escuela. Algunas veces Lady Eslanda, a quien le gustaban los niños, llegaba y hacía cadenas de margaritas con ellos. Pero lo más emocionante de todo era cuando el Rey Fred salía a su balcón y los saludaba, lo que hacía que todos los niños lo aclamaran, se inclinaran, y reverenciaran como sus padres les habían enseñado.  La única ocasión en que los niños callaban, detenían sus juegos de rayuela, y dejaban de fingir que luchaban contra el Ickabog, era cuando los lords Spittleworth y Flapoon...